ACERCA DEL RECURSO MÁS IMPORTANTE DE LA ERA DIGITAL: EL DATO

Escrito por: Diego Yael Hernández


Desde el área de computación, vengo a traerles un chisme.

Es probable que tú que lees este artículo, hayas escuchado en algún punto de tu vida que “estás entregando tus datos personales a empresas multinacionales”, ¿Te has preguntado qué es lo que realmente significa eso? Pues esta afirmación es, en realidad, mucho más grave de lo que parece a simple vista. Para entender este tema debemos de definir que es un dato.

Un dato puede ser cualquier cosa que se haga en un dispositivo con acceso a internet: una foto que te tomas y subes a Instagram, las compras que haces en línea, el tiempo que pasas en una página web, o un tik-tok específico que compartes a otra cuenta. Y aunque en principio parecen superficiales, unidas pueden revelar otros datos comprometedores como prácticas de consumo, identidad e ideología política; la cual puede utilizarse desde la simple recomendación de un producto, hasta influir en los resultados de las elecciones en un país.

Esto es posible gracias a una de las herramientas más refinadas de la humanidad: “el algoritmo”. El algoritmo mezcla computación, estadística y psicología para tratar de hacer predicciones. Como en el año 2012, cuando ocurrió el famoso incidente de Andrew Pole con la cadena de supermercados estadounidenses “Target”, el algoritmo identificó mediante los patrones de compra de esta mujer —cuando era adolescente— que se encontraba embarazada, por lo que envió cupones de productos para “baby showers”. Lo interesante es que el sistema detectó el embarazo e inclusive estimó una fecha de parto, antes de que ella misma lo supiera.

Este es un ejemplo, potente de la capacidad de predicción que tienen los datos, pero no debemos olvidar que este es un ejemplo de hace catorce años. Desde entonces, gracias a la inteligencia artificial y demás avances tecnológicos, no han hecho más que mejorar.

Hoy el nivel de predicción va mucho más allá que la simple promoción de objetos. Por ejemplo, se encuentran las redes sociales que utilizan algoritmos para predecir qué contenido garantiza mayor tiempo en la aplicación, y así poder colar anuncios. No obstante, actualmente las redes sociales son un fenómeno mucho más influyente, la recomendación o no recomendación de una noticia en una red social afecta a el grado de importancia que se le da, determina que es de lo que se habla y hasta interviene en cuales son las ideas de una sociedad; esto es algo que saben muy bien las empresas de redes sociales, y no hay nada que impida poner a la venta alguna de estas capacidades.

Esa fue una de las preocupaciones que tuvo el filósofo y el sociólogo coreano Byung-Chul Han cuando escribió “Infocracia” en 2023, el autor describe la influencia de los algoritmos para dirigir el argumento político, mediante métodos de predicción de comportamiento, que culminan en manipulación de masas. En el mismo libro, Han, cuenta cómo estos datos terminan en monopolio, formando así una división opaca entre usuarios de a pie y grandes empresas, esto mediante fomentar la reacción rápida en un entorno colmado de bots e impedir el diálogo con discursos polarizantes. Como —según él— la hubo en el ascenso al poder de Donald Trump en las elecciones del 2015.

Un algoritmo puede (supuestamente) de manera “accidental” fomentar noticias falsas, teorías de conspiración o campañas de odio para redirigir el discurso político. Y cada vez será más exacto a la hora de mostrar contenido que convenza, pues entre más datos se tenga mayor potencia algorítmica tendrá el programa.

Hasta hace poco tiempo, este sistema tenía un problema, si un algoritmo quería proporcionar discursos de odio debía de publicitar un comentario o un video que viene de alguien real. Sin embargo, hoy no es así gracias a la inteligencia artificial.

Mediante la inteligencia artificial no solo se han creado cuentas falsas, sino que hay empresas de cuentas falsas ilegales, las cuales, usando como referencia textos e imágenes reales —estos son datos, las imágenes que publicas en redes o las interacciones que tienes tú— aparentan ser personas, interactúan como usuarios regulares, e incluso hay cuentas tan refinadas que generan con IA videos falsos que simulan ser de personas grabando una situación cotidiana.

Pero esto no es posible en servidores clandestinos. Las bases de datos, la tecnología de la inteligencia artificial, o las computadoras que pueden generar miles de videos IA simultáneamente; les pertenecen a negocios multimillonarios. Estos pueden recolectar información de modo que es imposible que no se esté consciente de estas prácticas ilegales. Empresas de gran envergadura financiera como a16z, financian aplicaciones que facilitan este proceso. La regulación ética y legal brillan por su ausencia.

Por otro lado, en estos tiempos, nuestros datos se encuentran todavía más expuestos de lo que pensamos.

El anonimato en redes sociales desaparece tras las redes sociales, no importa si es que tienes una cuenta que no esté conectada o asociada con otra, estudios recientes han demostrado que se puede descubrir la identidad de cualquiera con datos que en un principio parecen ser aleatorios.

Eso actúa como una huella dactilar, y los datos necesarios son tan pocos que, por ejemplo, se necesitan conocer cuatro lugares distintos en una respectiva hora para poder hallar la identidad de cualquier persona en internet. Con cuatro datos — que no son extraños de compartir— se pudo encontrar a una persona de entre miles de millones, una aguja en un pajar del tamaño del sol. Aunque inicialmente encontrar estos datos comunes entre todas las cuentas del mundo era complicado, una vez más la inteligencia artificial facilitó esto.

El futuro promete un mundo donde mientras los usuarios no conocen la realidad, las empresas que consiguen datos sabrán cada vez más de nosotros y podrán usar esa información para poder manipularnos a su conveniencia. El escenario es cada vez más desolador.

No obstante, todavía quedan maneras de defendernos. Personalmente, estas son mis cuatro recomendaciones si es que esta información te ha parecido importante:

Primero. Se debe de entender que el algoritmo fue diseñado por cientos de expertos y, por lo tanto, al asumir que tú como individuo eres invulnerable a este tema, serás, paradójicamente, más influenciable. Es imposible no asimilar —aunque sea de manera inconsciente— una noticia falsa o una publicidad bien planteada, pero poner en palabras que este proceso mental existe puede ayudar a disminuir su impacto en nosotros.

Segundo. Aún existen fuentes relativamente confiables. Investigar las fuentes de información de las publicaciones en redes sociales, debe de ocurrir por lo menos con afirmaciones que “suenan extrañas”. Y aunque estemos hablando de medios confiables, siempre se debe de ser alguien autocrítico con la información que se da. Yo te invito a cuestionar este mismo texto y a revisar las fuentes de información para que puedas formar una opinión propia.

Tercero. Tener cuidado con la información compartida en redes. Pues en términos prácticos son datos que alimentan al algoritmo.

Cuarto, y quizá el más importante. Salir a realizar actividades fuera de los entornos digitales. Si desde un principio cada uno de los datos es absurdamente valioso, es porque la vida actual gira alrededor de las redes sociales. Hacer comunidad, contrastar tus ideas o prejuicios con el mundo que te rodea, o escapar de los vaivenes de un algoritmo es en sí mismo un acto revolucionario. Y todo acto revolucionario conlleva más trabajo de lo que parece a simple vista. Hasta entonces, seguir estos consejos ha sido mi conclusión después de haber leído sobre el dato más importante de nuestra era: el dato.

Referencias:

 “Big Data and Retail.” Harvard Business School Digital Initiative.

https://d3.harvard.edu/platform-digit/submission/big-data-and-retail


Han, Byung-Chul. Infocracia: La digitalización y la crisis de la democracia. Traducción de Joaquín Chamorro Mielke. Madrid: Taurus, 2023.

https://perio.unlp.edu.ar/catedras/tpm/wp-content/uploads/sites/210/2023/06/Byung-Chul-Han-Infocracia.pdf


“A16z Faces Scrutiny Over Investments in AI Fraud, Gambling, and Ethical Gray Areas.” KuCoin, 27 de enero de 2026.

https://www.kucoin.com/zh-hant/news/flash/a16z-faces-scrutiny-over-investments-in-ai-fraud-gambling-and-ethical-gray-areas


Willmoth, Hatty. “Reducing pollution may have unmasked deeper climate risks, study reveals.” BBC Science Focus, 19 de julio de 2025.

https://www.bbc.com/news/science-environment-21923360


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